ejspin

Education in Latin America


Leave a comment

¿Qué pasa con la evaluación de los docentes mexicanos?

El INEE, en su Programa Anual 2014, nos asegura, “Durante el segundo semestre, y a partir de los resultados del diálogo con docentes y autoridades escolares, se iniciará el diseño de la evaluación del desempeño del SPD (Servicio Profesional Docente)”. Con el “…a partir de … se iniciará…”, ¡parece que esto puede tardar! Procede el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación con pies de plomo para lograr consenso y no meter la pata como ocurrió una vez al vincular la prueba ENLACE con la evaluación y remuneración de los maestros. Mientras tanto, a la Reforma Educativa le sigue faltando un pilar de apoyo crítico, la evaluación de mérito profesional en acción, directamente en el aula.
No será fácil la tarea. Con un examen escrito de conocimientos profesionales no basta. Los maestros que hemos participado en sistemas de evaluación en el aula nos hemos quedado con las ganas de un sistema justo y útil que provea retroalimentación sobre la práctica profesional y nos rete a mejorar. La retroalimentación es “información útil acerca de los efectos de una acción con miras a lograr una meta.” (Wiggins, 2014) Nuestra meta: el aprendizaje de los alumnos. Nuestras acciones: el desempeño docente en el aula de clases. Apreciamos el supervisor, coach instruccional o profesora mentora que pueda proveernos información útil al respecto sin caer en juicios personales, o que pueda, mediante preguntas expertas, hacernos ver nuestros propios aciertos y áreas para mejoramiento profesional. El reto para el INEE: sistematizar este tipo de evaluación de la práctica docente.
El ejemplo de Finlandia, uno de los líderes en los resultados del examen internacional PISA, nos enseña a 1) seleccionar cuidadosamente los ingresados a programas de pedagogía a nivel superior; 2) preparar a futuros maestros según estándares exigentes y comprensivos para el desempeño docente; y 3) proveer mucha retroalimentación a los nuevos maestros en sus primeros años de ejercicio profesional por parte de supervisores y profesores mentores.

Es importante que la evaluación se base en los mismos estándares de desempeño que guiaron la preparación docente, fundamentados en la propuesta de mejorar los procesos de enseñanza-aprendizaje. Estándares para desempeño docente sirven para guiar la evaluación de maestros y el trabajo de preparación de docentes en las facultades universitarias y normalistas de pedagogía. El INEE hará bien en revisar los Estándares para Desempeño en el Aula para la Educación Básica en México (2010 documento para discusión, no citar) porque, a pesar de las 107 páginas del documento, los estándares mismos son muy escuetos y la mitad de las referencias bibliográficas son del siglo pasado. Sobre todo, no proveen una visión clara acerca de los conocimientos, las habilidades y las disposiciones críticos que esperamos de los maestros encargados del tesoro más preciado, la niñez y juventud de la nación.
Por ejemplo, comparemos el estándar de “Gestión del Ambiente de Clase” en Estándares para Desempeño en el Aula para la Educación Básica en México (EBM), con el estándar de “Ambientes de Aprendizaje” en los Estándares InTASC (Interstate Teacher Assessment and Support Consortium, 2011). Se trata de comparar estándares similares que miden el manejo de grupo y la organización del aula y procesos educativos para crear un ambiente cordial y agradable que propicie el aprendizaje.

Estándar EBM: “1) Durante la clase propicia, de manera PERMANENTE, relaciones interpersonales de respeto y confianza entre él y los alumnos, así como entre los alumnos, que contribuyen a establecer un ambiente para el aprendizaje. 2) Durante la clase logra, de manera PERMANENTE, un manejo de grupo que posibilita la comunicación dentro del mismo.” No hay otra descripción del estándar ni de cualidades del maestro acordes con el estándar, sino descripciones de ejercicio docente que no logra, o logra parcialmente el estándar, utilizando frases como “NO PROPICIA…, propicia de manera OCASIONAL…,” etc. Cómo el profesor puede o debe lograr el estándar queda un tanto misterioso, así como se tratara de un talento o una disposición que se tiene o no. Esto no basta: el planteamiento básico de estándares para desempeño docente es que no hay que nacer con don de maestro; que el arte y la ciencia de la enseñanza pueden aprenderse si sabemos articular los elementos e indicadores de la enseñanza de calidad y damos al docente principiante retroalimentación específica y oportuna sobre su práctica profesional.

Estándar InTASC: “El profesor trabaja con otros para crear ambientes que apoyen el aprendizaje individual y colaborativo, y que fomenten la interacción social positiva, involucramiento activo en el proceso de aprendizaje, y la auto-motivación.” Inmediatamente, con esta exposición básica del estándar, se establecen dos importantes conceptos sobre el manejo de grupo y la creación de un ambiente propicio: 1) son importantes precisamente porque sin estos factores no se puede lograr el aprendizaje, y 2) dependen en gran medida del involucramiento y la motivación que el profesor pueda fomentar dentro del alumnado para con su propia educación. El estándar sigue con descripciones detalladas de conocimientos esenciales, prácticas docentes, y disposiciones críticas que debe demostrar el profesor para poder desarrollar óptimos ambientes para el aprendizaje en su aula de clases. Frente a esta visión elaborada, quedan menos dudas en cuanto a cómo se vería este estándar en el aula de clases.*

Los estándares mexicanos plantean un proceso evaluativo que incluye la autoevaluación, la evaluación entre colegas (coevaluación) y la evaluación por el supervisor, director o asesor técnico (heteroevaluación). Explican que un profesor voluntariamente (?) puede participar en este proceso que se llevaría a cabo tres veces al año: al principio, a mediados del año y al final. No incluyen descripciones, guías o protocolos para llevar esto a la práctica, ni menciona consecuencias para los que no participen en las tres modalidades de evaluación.

Los estándares InTASC incluyen un estándar discreto llamado “Liderazgo y Colaboración”. “El docente busca papeles de liderazgo apropiados y oportunidades para responsabilizarse para el aprendizaje de sus estudiantes y colaborar con estudiantes, sus familiares, colegas, otros profesionistas educativas de su plantel, y miembros de la comunidad para poder asegurar el crecimiento del aprendizaje y elevar a la profesión. ” También detalla prácticas, conocimientos y disposiciones críticas del docente relacionadas con el estándar. La evaluación docente (autoevaluación y heteroevaluación) no es voluntaria en este sistema, ni es suficiente. Si el maestro no participa en la coevaluación, y en el desarrollo de programas currículares y evaluaciones de aprovechamiento estudiantil de manera colaborativa con sus colegas, no puede lograr este estándar plenamente, lo cual se reflejaría en su evaluación.

Esta comparación breve de estándares para el desempeño docente elaborados por la SEB en México y por el InTASC de Estados Unidos no tiene por finalidad recomendar la adopción de un modelo importado. De manera comparativa, intenta señalar deficiencias existentes en el primer borrador de estándares mexicanos. Seguramente el INEE verá la manera de subsanarlas y presentar a directores de escuelas, asesores técnicos y facultades de pedagogía unos estándares que verdaderamente describen con amplitud y profundidad la enseñanza de calidad. Hasta que esto no sea posible, la preparación de futuros maestros mexicanos no logrará nuestras expectativas, y faltará un pilar de sostén importante de la reforma educativa en México: la evaluación de mérito profesional en el aula. Sin evaluación de calidad, no hay educación de calidad.

 

 

 

* Se provee la traducción completa del Estándar InTASC No. 3, para poder apreciar su grado de claridad. Hay 10 estándares InTASC. Todos presentan una descripción breve del estándar y las relevantes acciones, conocimientos esenciales y disposiciones críticas que deberá demostrar el docente ideal.

 

Estándar 3: Ambientes de Aprendizaje

El profesor trabaja con otros para crear ambientes que apoyen el aprendizaje individual y colaborativo, y que fomenten la interacción social positiva, involucramiento activo en el proceso de aprendizaje, y la auto-motivación.

Acciones (Performances)

3(a) El docente colabora con estudiantes, familiares y colegas para construir un clima de aprendizaje seguro, positivo y abierto, caracterizado por respeto y apoyo mutuo e investigación.

3(b) El docente desarrolla experiencias de aprendizaje que involucran a los estudiantes en procesos de aprendizaje colaborativos y autodirigidos y que extienden la interacción del estudiante con ideas y personas a nivel local y global.

3(c) El docente colabora con estudiantes y colegas en desarrollar valores y expectativas compartidas, vitales para interacciones respetuosas y discusiones académicas rigorosas, así como desarrollar responsabilidad individual y grupal para lograr trabajos de calidad.

3(d) El docente maneja el ambiente de aprendizaje para activamente motivar e involucrar los estudiantes, organizando, aportando y coordinando los recursos de tiempo, espacio y la atención de los estudiantes.

3(e) El docente usa una variedad de métodos para motivar e involucrar a los estudiantes en evaluar el ambiente de aprendizaje y colabora con los estudiantes para hacer ajustes apropiados.

3(f) El docente se comunica de manera verbal y no verbal en formas que demuestra respeto y respuesta positiva hacia los contextos culturales y las diferentes perspectivas que los estudiantes llevan consigo al encuentro con el aprendizaje.

3(g) El docente promueve el uso responsable de las tecnologías interactivas por parte de los estudiantes, para así extender las posibilidades de aprender tanto local como globalmente.

3(h) El docente construye, de manera intencional, la capacidad de sus estudiantes para colaborar en ambientes de contacto personal y virtual, aplicando destrezas de comunicación eficaces.

 

Conocimientos Esenciales:

3(i) El docente entiende la relación entre motivación e involucramiento atento en el proceso educativo, y sabe diseñar experiencias de aprendizaje usando estrategias que aumentan la autosuficiencia del estudiante, permitiéndolo ser dueño de su propio aprendizaje.

3(j) El docente sabe cómo ayudar a los estudiantes a trabajar productiva y cooperativamente con compañeros para lograr metas de aprendizaje.

3(k) El docente sabe cómo colaborar con estudiantes para establecer y monitorear los elementos de un ambiente seguro y productivo para el aprendizaje, incluyendo normas, expectativas, rutinas, y estructuras organizacionales.

3(l) El docente entiende como la diversidad entre estudiantes puede afectar la comunicación, y sabe comunicarse efectivamente en diferentes ambientes.

3(m) El docente sabe cómo utilizar la tecnología y como guiar a los estudiantes a usar y aplicarla en maneras apropiadas, seguras, y eficaces.

                                      

Disposiciones Críticas:

3(n) El docente está comprometido en trabajar con estudiantes, colegas, familias y comunidades para establecer ambientes de aprendizaje positivos y de apoyo mutuo.

3(o) El docente valora el papel de los estudiantes en promover el aprendizaje mutuo y reconoce la importancia de las relaciones entre compañeros para establecer un clima positivo de aprendizaje.

3(p) El docente está comprometido con brindar apoyo a sus estudiantes mientras ellos participan en la toma de decisiones, se involucran en procesos de exploración e invención, trabajan de manera colaborativa y de manera independiente, y se comprometen con el aprendizaje con propósito.

3(q) El docente busca fomentar comunicaciones respetuosas entre todos los integrantes de la comunidad de aprendizaje.

3(r) El docente escucha y observa de manera pensante y responsiva.

Nota de traducción: Por supuesto, “el docente” puede ser “la docente”. El inglés no distingue. Con el interés de hacer la lectura más sencilla, se evita la construcción “el/la docente”, etc. La palabra “learner” ha sido traducido “estudiante” aunque la palabra inglesa se refiere más bien a cualquier persona involucrado en el proceso de aprendizaje, y puede referirse a otros en la comunidad que están aprendiendo, como padres de familia o el propio maestro.

Advertisements