ejspin

Education in Latin America


Leave a comment

Teacher Evaluation: Judgement or Professional Development?

9/8/2015

Up to now, teacher evaluation in Mexico seems to be a process of judging who is “suitable” (idoneo) and who isn’t by administering standardized tests of professional knowledge. Agreed, a test can be used in assigning teaching positions to graduates of teachers colleges, and to evaluate their preparation so as to improve the education of future teachers. But exams are not enough to evaluate working teachers. As if passing a written test were all that is necessary for exemplary performance in the classroom, teaching diverse and needy students. Good teachers aren’t born. They are the result of a process of on-the-job learning combined with reflection on teaching practice. It’s often the case that a teacher who struggles to learn becomes better at helping struggling learners.

 

As an alternative to passing judgement on teachers, teacher evaluation can more productively be seen as a process of training and professional development to accompany all teachers toward the goal of “suitability”, conceiving of teachers as lifelong learners. As a member of its Executive Council, we can assume that Eduardo Backoff expresses the position of the National Institute for Educational Evaluation (INEE) when affirming, “the Education Reform is centered on the essential component of the educational system: professionalization of teachers. The initial premise is that it is impossible to get positive educational results without excellent teachers.”

 

If Mexican teachers had a clear idea that evaluation is a process that helps and accompanies them in the quest to be better teachers, surely they would trust the process more.

 

It’s important to pay more attention to the dynamics of teacher training and professional development across time, rather than judging teachers by examination to determine which ones can be considered “suitable” at a given moment. It may be that the INEE Council members agree, but they have only been given the task of judging suitability. Teacher training and professional development depends on the SEP contributing to and completing the process, starting with money and proceeding to administer it with wisdom, investing in effective procedures and programs which result in more and better student learning.

 

During the past school year the SEP budgeted 364 pesos in professional development for each elementary teacher. “That is much less than what we might consider necessary. In addition, the training that is provided occurs under inadequate conditions”, asserted Silvia Schmelkes, President of the INEE Council.

 

Last year each secondary teacher was afforded a budget of ten thousand pesos for professional development. Where savings occur at the secondary level is in not hiring teachers full time, but exclusively for hours taught. More than 70% of secondary teachers are hourly wage earners, which makes their participation in workshops, symposiums and group projects difficult. Investing in teacher professional development at the secondary level means hiring full time teachers or paying for the hours spent in training sessions. Considering the fact that secondary teachers are mostly employed by the hour, is it reasonable to expect that ten thousand pesos a year is enough to provide for their professional development?

 

An educational reform that bets the house on professionalization of the teaching force without adequate investment in teacher professional development is destined for failure, however the results are measured. A better bet would be to conceive of modern teachers also as learners, setting an example for students by modeling the values and attitudes of lifelong learners.

 

The problem is that teacher professional development won’t show immediate results in terms of student learning. The fruits will not be visible for some years, and only visionary politicians would be willing to assign resources without visible short-term results. Here lies the fundamental contradiction of the Mexican Education Reform. Without understanding the dissonance between the goal (better student learning) and the strategies and resources assigned to achieving it, there seems to be no way of overcoming such a monumental contradiction.


Leave a comment

¿Evaluación como Juicio o como Acompañamiento Profesional?

9/8/2015

La evaluación docente en México hasta ahora parece ser proceso de juzgar quien es “idóneo” y quien no, mediante exámenes. De acuerdo, un examen puede servir para evaluar la preparación de los graduados normalistas y universitarios para asumir responsabilidades de maestros novatos e indicarnos como mejorar la formación de futuras generaciones de estudiantes de pedagogía. Pero un examen no basta para la evaluación de maestros en ejercicio. Como si pasar un examen fuera todo lo necesario para un buen desempeño en un aula de clases, cara a cara con estudiantes diversos y necesitados. Los buenos maestros no nacen. Son el resultado de un proceso de aprendizaje y reflexión sobre la práctica docente. Frecuentemente una persona que ha experimentado dificultades para aprender puede ayudar mejor a los alumnos que aprenden con dificultad.

 

Como alternativa a la evaluación como juicio, veamos mejor la evaluación docente como proceso de formación y capacitación con la finalidad de acompañar a todos los docentes en su camino hacia la idoneidad, conceptualizando a los maestros como eternos educandos. Como miembro del Consejo, se presume que Eduardo Backoff expresa la posición del INEE al afirmar, “La reforma educativa centra su atención principalmente en un componente esencial del sistema educativo: la profesionalización de los docentes. La premisa inicial es que no es posible tener buenos resultados educativos si no se cuenta con maestros bien formados.” Si a los maestros mexicanos se les demostrara claramente que la evaluación ha sido concebida como un proceso que los apoye y acompañe para ser profesionales cada vez mejores, seguramente habría menos desconfianza de parte del magisterio hacia la evaluación.

 

Pongamos, entonces, más atención en los procesos dinámicos de capacitación a través del tiempo, y menos énfasis en juzgar a los profesores para determinar quien, en un momento determinado, puede considerarse docente idóneo. Puede que los Consejeros del INEE apoyen esta noción, pero sólo se les ha encargado la tarea de juzgar. Para capacitar, la SEP tiene que poner de su parte, empezando con dinero y seguido, el buen tino para invertir los recursos en procesos eficaces que redunden en mayor aprendizaje.

 

Para la capacitación de los maestros durante el pasado año escolar hubo una inversión de sólo 364 pesos por docente en primaria. “Es mucho menor al que se consideraría necesario, además de que esa formación se proporciona en condiciones inadecuadas.”, dijo Silvia Schmelkes, Consejera Presidente del INEE. Presupuestaron 10 mil pesos por maestro en secundaria y bachillerato para capacitación profesional. Donde se ahorra en este nivel es en contratar a más del 70% de los maestros por horas. Eso dificulta su participación en talleres, simposios, y trabajos colegiados con los demás docentes en su centro educativo. Invertir en la preparación profesional implica contratarlos por tiempo completo y/o darles tiempo pagado para la capacitación y para trabajar juntos en proyectos y programas de la escuela. ¿Considerando los ahorros que implican la contratación por horas, es razonable diez mil pesos anuales por maestro para su capacitación?

 

Una Reforma Educativa que apuesta por la profesionalización de los docentes juzgándolos sin invertir adecuadamente en su capacitación profesional está destinado al fracaso, como sea la manera de medir resultados. Una mejor apuesta seria conceptualizar al docente moderno también como un educando, con el compromiso de ser ejemplo para sus estudiantes, proyectando y modelando valores y actitudes de personas que siguen aprendiendo durante toda la vida.

 

Entendemos que la capacitación de los maestros no dará frutos inmediatos. No será inversión visible hasta dentro de algunos años, y sólo los políticos visionarios pueden estar dispuestos a destinar recursos con resultados invisibles a corto plazo. Hemos aquí la contradicción fundamental de la Reforma Educativa. Sin reconocer que existe disonancia entre la meta (mayor aprendizaje de los estudiantes mexicanos) y las estrategias y recursos desplegados para lograrla, no habrá remedio que supere tamaña contradicción.


Leave a comment

Un Desastre Anunciado

8/27/2015

Los comentarios son contundentes: “un desastre educativo”; “el proceso educativo formal mexicano no puede estar peor”. Los importantes comentaristas sobre la educación en México están de acuerdo respecto a los resultados de las pruebas de aprovechamiento académico PLANEA administrados por la SEP a todos los estudiantes de tercer año de preparatoria.

Observaciones seleccionadas al respecto:

  • “de 1 millón 16 mil estudiantes evaluados, sólo 124 mil consiguen colocarse en el sitio en el cual deberían estar todos”…. “los exámenes dirán lo esperable, y los medios acusarán al magisterio.” (Gil Antón)
  • Hernández Eugenio lamenta “el linchamiento mediático del cual han sido objeto los profesores de México, sin precisar o dimensionar de manera adecuada la complejidad de esta profesión”.
  • “En suma, los resultados nacionales de Planea MS son un horror, pero un horror del que teníamos ya amplísima noticia.” (Heredia)

 

Resumidas cuentas, los resultados de PLANEA reproducen resultados de exámenes académicos anteriores como PISA en 2012, que colocaron a los estudiantes mexicanos en los últimos lugares entre países OCDE, y encendieron un debate nacional sobre la competitividad del recurso humano mexicano culminando en una profunda reforma constitucional y legal en la educación. PLANEA confirma que sólo el 12% de estudiantes demuestran destrezas académicas adecuadas. Y como falta entendimiento sobre el significado de estos datos y planes remediales coherentes, los medios de comunicación tienden a culpar a los maestros.

No es de sorprenderse que los resultados de PLANEA no revelan mejoría alguna comparado con pruebas anteriores. Aún no se ha organizado a los docentes para tomar acciones específicas diseñadas a mejorar el aprendizaje estudiantil. Sin embargo, no hay que ignorar lo valioso de los esfuerzos realizados a la fecha.

Lo que se ha hecho es cambiar poco a poco un sistema educativo que no permitía cambios, un monstruo que tragaba inmutable las iniciativas de mejoramiento. El sistema educativo veía con recelo que un maestro se responsabilizara por los resultados de su labor, y asignaba y confirmaba continuidad de plazas docentes por lealtades políticas en vez de habilidades para causar aprendizaje. Un líder escolar que perseguía cambios para mejorar el nivel académico de su escuela solo se le esperaba frustración y sinsabores.

La evaluación educativa y docente plantea que los maestros fomentan el aprendizaje de sus estudiantes, y el liderazgo educativo estimula al óptimo desempeño del equipo de los maestros en el centro educativo, organizando, coordinando y evaluándolo. Es muy limitado lo que puede hacer un maestro como individuo para cambiar todo un sistema. Pero ahora que el sistema está cambiando, hay evaluación de los alumnos (PLANEA y múltiples indicadores adicionales) y los maestros también se evalúan. Podemos cultivar la expectativa de que los maestros harán lo posible para que sus alumnos aprendan.

Quedamos esperando el apoyo decidido de las autoridades educativas para que los líderes escolares organicen, escuela por escuela en diálogo con sus profesores, planes específicos a su centro educativo diseñados para mejorar el aprendizaje. El plan de mejoramiento de cada escuela debe basarse en un análisis profundo de evaluaciones de desempeño de sus estudiantes y encuestas de opinión de los diferentes actores de su comunidad educativa. Hasta que esto suceda, no esperen resultados mejores en PLANEA, ni PISA, ni en cualquier otra medida de desempeño educativo. No es lo mismo hacer posible el cambio que hacer el cambio.

 


Leave a comment

A Disaster Foretold

8/27/2015

The commentary has been definitive: “an educational disaster”; “formal education in Mexico couldn’t be worse”. All the important Mexican educational columnists seem to agree about the results of the recent standardized PLANEA tests administered to students in their senior year of high school.

Here are some selected comments:

  • “Of the one million sixteen thousand students who took the test, only 124 thousand came out at the level where all our students should be”….”the exams tell us what we expected, and the media accuse the teachers”. (Gil Antón)
  • Hernández Eugenio laments the “media-led lynching to which teachers have been subjected, without a clear idea of the complexities of the profession”.
  • “In summary, the results of PLANEA MS are a horror show, but one of which we had ample warning.” (Heredia)

Long story short, the results of PLANEA are no different from those of earlier tests like PISA in 2012, which placed Mexican students at the bottom of OECD countries, sparking a national debate about the competitiveness of the Mexican work force and a far-reaching legal and constitutional reform in education. PLANEA confirms that only 12% of students in Mexico have adequate academic skills. And since there is little understanding of what these figures mean and no coherent remedial plans have been developed, the news media tends to blame teachers.

It’s not surprising that the results of PLANEA are no better than those of earlier tests.   Teachers have not yet been organized to implement specific actions designed to impact student learning. However, it’s important to recognize the efforts that have been made.

Little by little, an educational system that didn’t allow change, a monster that immutably swallowed improvement initiatives, has been changed. Any teacher taking responsibility for student learning was looked at with suspicion, and new and permanent teaching positions were assigned on the basis of political loyalties rather than the ability to promote student learning. A school leader trying to initiate change to improve academic levels most often experienced frustration and bitter disappointment.

The advent of student and teacher evaluation assumes that teachers stimulate student learning and educational leaders promote optimum performance of the school-based team of teachers through organization, coordination and evaluation. What one teacher can do to change an entire educational system is limited. But now the system is changing. Students are being evaluated with standardized instruments like PLANEA and a number of other indicators, and teachers are also evaluated. We can begin to cultivate the hope that teachers will do everything possible to get students to learn.

The wait continues for education authorities to support school leaders in working together with teachers to organize local school improvement plans centered on student learning. These improvement plans should be based on a deep analysis of student learning data and stakeholder surveys. Until this occurs, don’t expect better results on PLANEA, or PISA, or any other measure of educational performance. Making change possible is not the same as making it happen.


Leave a comment

Aprendizaje “Justo a Tiempo”

8/20/2015

Med Spanish es un ejemplo mexicano de la “relevancia horizontal”. Sucede cuando el educando adquiere una información para poder resolver un problema inmediato. Se conoce como el aprendizaje “justo a tiempo”. Es lo contrario a la relevancia vertical, que sucede en el aprendizaje tradicional que domina en las escuelas, en donde se debe aprender “por si acaso” (aparece en el examen).

El Dr. Haywood Hall llegó de niño a vivir en México, justo a tiempo ya que sus padres huyeron de Estados Unidos como exiliados políticos. Pudieron regresar a USA cuando Haywood tenía ocho años, y el sufrió en malas escuelas públicas urbanas hasta que decidió abandonar. Ya no quiso saber de estudios hasta que descubrió su pasión como voluntario en un hospital y decidió aplicar su prodigiosa inteligencia a terminar la prepa abierta (GED) y lograr la admisión en City College, Nueva York y posteriormente, en la escuela de medicina de Baylor en Houston. Hizo especialidades como urgenciólogo y médico internista. Trabajó en salas de emergencia en Nuevo México y Texas, viendo más de setenta mil pacientes. Vio, en estos ambientes estresantes que requieren de decisiones acertadas bajo presión, como su dominio del español le sacó de apuros y evitó muchos errores que cometían sus colegas no bilingües en la práctica de la medicina con pacientes hispanos.

Un día decidió volver a vivir en México. En Guanajuato estableció un conjunto de programas reconocidas nacional e internacionalmente como parte la Fundación PACE MD, sin ánimo de lucro. La Organización evolucionó a ser una de las empresas de impacto social más destacadas de América Latina. Uno de sus programas es ALSO, que entrena a médicos en emergencias obstétricas. ALSO fue reconocido por el Estado de Chiapas por haber contribuido a la reducción de la mortalidad maternal en un 30%. Hasta ahora, ha preparado a más de diez mil médicos en todo México para salvar vidas de madres y recién nacidos. En total los programas de PACE han capacitado a más de treinta mil profesionales de la salud.

El Dr. Hall ha cultivado excelentes relaciones entre médicos mexicanos y autoridades en el ámbito de la medicina. (https://www.indiegogo.com/projects/pace-md-global-health-in-action#/story). En 2003 la Fundación Ashoka lo reconoció como empresario social destacado “Ashoka Fellow” (https://www.ashoka.org/fellow/haywood-hall), y PACE fue reconocida como empresa social por Miller Center for Social Entrepreneurship (http://i3latam.com/generacion-2014)

Dr. Hall no se olvidó de sus pacientes hispanos de Estados Unidos. MedSpanish fue diseñado para médicos/as, enfermeros, parteras, asistentes de médicos, y personal médico de emergencia que necesitan el español para trabajar con pacientes latinos en la Unión Americana. Se fundó en el Estado de Guanajuato y opera en Guanajuato, San Miguel de Allende, Oaxaca, y San Cristóbal de Las Casas, Chiapas. Los estudiantes tienen dos horas de clases académicas al día para prepararse para sus prácticas que duran cuatro horas diarias ayudando a médicos mexicanos en clínicas y hospitales. Cada unidad del programa de estudios se evalúa con un encuentro estructurado con pacientes. Por ejemplo, para la evaluación del primer nivel, segunda unidad, tienen que desarrollar la entrevista de registro siguiendo un guion de preguntas y haciendo preguntas aclaratorias. Ya para la segunda unidad del nivel II, el alumno tiene que demostrar sus conocimientos del idioma realizando una entrevista para determinar síntomas, ubicación, características, cantidad, frecuencia, y relación con otras circunstancias. Tiene que llevar a cabo un examen físico y posible diagnóstico en español.

Ningún otro programa de español médico ofrece ubicar a los estudiantes en horas prácticas, porque poder realizarlas depende del prestigio y confianza que el Dr. Hall ha ganado poco a poco ente las autoridades médicas del Estado de Guanajuato y de otros estados. No hay otro programa que sea tan intensiva, en donde se aprende más. Las horas en clase se aprovechan para aprender a desarrollarse en el trabajo al día siguiente. Las horas prácticas son claves en establecer la relevancia horizontal, para usar el aprendizaje para resolver problemas inmediatos.

Un beneficio colateral es que muchos de los estudiantes son médicos especialistas experimentados, y los conocimientos de médicos supervisores y estudiantes crecen con el dialogo entre colegas cooperantes de ambos países. Existen algunos fundamentos errados y áreas disfuncionales en los sistemas de provisión de servicios médicos tanto en Estados Unidos como en México. Al trabajar juntos los médicos, los maestros también son educandos y los educandos, maestros. Enseñándose mutuamente, se imaginan como superar las dificultades, justo a tiempo, problema por problema.


Leave a comment

Just in Time Learning

8/17/2015

MedSpanish is a Mexican example of “horizontal relevance”, which happens when the learner acquires information so he/she can solve an immediate problem. It’s known as “just in time” learning. Its opposite is “just in case” (it’s on the test) learning.

Dr. Haywood Hall came to live in Mexico as a child, just in time because his parents fled the U.S. as political exiles. They returned when Haywood was eight, and that’s when his Odyssey through bad urban schools began. He finally decided to drop out, wanting nothing further to do with schools until discovering his passion while working as a hospital volunteer. He decided to apply his prodigious intelligence to getting a GED and admission to City College in New York, and subsequently to Baylor School of Medicine in Houston. He did residencies in Emergency Medicine and Internal Medicine, and worked in emergency rooms in New Mexico and Texas, attending more than seventy thousand patients. In these high-stress environments, he saw how his knowledge of Spanish helped protect him from the misunderstandings and mistakes made by many of his monolingual colleagues in treating Hispanic patients.

One day he decided to return to live in Mexico. In Guanajuato he founded a number of different programs under the umbrella of PACE MD, a non-profit foundation. PACE has evolved into one of the institutions with the greatest social impact in Latin America. Advanced Life Support for Obstetrics (ALSO) is one PACE program, training physicians in obstetrical emergency care. It was recognized by the State of Chiapas for helping reduce maternal mortality rates by 30%, and has trained over 10,000 doctors to save the lives of mothers and newborns throughout Mexico. In total, PACE programs have provided professional development for more than thirty thousand health care personnel.

Dr. Hall has cultivated excellent relationships with Mexican health care professionals and medical authorities (https://www.indiegogo.com/projects/pace-md-global-health-in-action#/story). In 2003 he was recognized as an outstanding social entrepreneur (Ashoka Fellow) by the Ashoka Foundation (https://www.ashoka.org/fellow/haywood-hall), and PACE as an outstanding social enterprise by the Miller Center for Social Entrepreneurship (http://i3latam.com/generacion-2014)

Dr. Hall didn’t forget his Hispanic patients in the United States. MedSpanish was designed for physicians, nurses, midwives, physicians’ assistants and emergency medical personnel who work with Latin patients in the States. It started up in the State of Guanajuato and currently operates in Guanajuato, San Miguel de Allende, Oaxaca, and San Cristóbal de las Casas, Chiapas. Students have two hours of one-on-one academic classes per day to get ready for their four-hour practical rotations at local hospitals and clinics. Each unit of study is evaluated by means of a structured encounter with patients. For example, at the end of Level I, unit 2, the student must conduct an intake interview using scripted questions and follow up with clarifying questions as needed. The end-of-unit evaluation for Level II, Unit 2, is to conduct a physical exam asking questions to determine symptoms, location, characteristics, intensity, frequency and relation to other circumstances, and go on to share a diagnosis with the patient as appropriate.

No other medical Spanish program offers student placement in practical rotations in Spanish-speaking hospitals and clinics, because these depend on the prestige and trust developed gradually by Dr. Haywood Hall with local medical authorities. No other program is as intensive or provides for more complete and rapid student learning. Class time is spent learning to do what has to be done the following day at work. Practical rotations are key to horizontal relevance, in which learning is applied to immediate problems.

A collateral benefit is that many MedSpanish students are experienced specialist physicians, which creates a medical dialogue between cooperating physicians of both countries. While there are some flawed foundations and dysfunctional areas in both the United States and Mexican health care systems, cooperation between doctors of both nations means that students are also teachers, and teachers, students. Together they can imagine how to overcome the dysfunctional aspects, just in time, problem by problem.


Leave a comment

Ejercicios Prácticos en Ciudadanía Tecnológica

8/10/2015

Los educadores y alumnos podemos hacer ejercicios prácticos de ciudadanía tecnológica (cómo condiciona la tecnología nuestra participación en la vida cívica y social) sin necesidad de un laboratorio de computación ni conexión a la red.

 

Para entender la tecnología, hay que preguntar, “¿Cómo nos conecta y desconecta?” Por ejemplo, al evitar trabajo de preparación de la comida, el microondas conecta las oportunidades de comer con los horarios agitados de la gente, y con su tiempo disponible e intereses personales. Pero como permite que cada quién coma a diferente hora, tiende a desconectarnos de la tradición de la comida familiar, donde se reúnen las diferentes generaciones para compartir la mesa y la sobremesa, y saborear juntos la comida y la comidilla de la noticia en torno. Investigaciones indican que la tradición de la comida familiar está relacionada con mayor aprovechamiento académico en los hijos. ¿Qué se gana, y qué se pierde con cada tecnología nueva?

(Jason Ohler, Digital Community, Digital Citizen, 2010)

Las conexiones que nos aporta la tecnología son inmediatamente visibles y apreciadas, pero las desconexiones muchas veces no se pueden vislumbrar excepto con el pasar de los años, al menos que desarrollemos la capacidad de prever impactos futuros de nuevas tecnologías.

¿Cómo nos conecta y desconecta la tecnología? Esta pregunta esencial permite involucrar a los educandos con el análisis de “los impactos personales, sociales y ambientales de cada tecnología y aplicación de medios que utilizan” sin la necesidad de desplegar sofisticadas plataformas digitales en el aula.

Jason Ohler recomienda, en vez de añadir el análisis de la tecnología al programa de estudios (“¿Otra meta curricular? ¡Como si tuviéramos tiempo para enseñar todo ahora!”), que sea un eje transversal en el estudio de muchos de los contenidos actuales del programa, particularmente cuando se tocan temas de nuevas tecnologías a través de la historia. Sugiere que el educador plantee a los alumnos formar parte de la “Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Tecnológicos” (Cofeprit) similar a la Cofepris, o Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (ente que aprueba los medicamentos). Son ejercicios para poder ver nuestra tecnología, como peces que pudieran ver el agua.

¿Gutenberg y la imprenta? Sabemos que conectó la humanidad de una forma más directa con un mundo más allá de la aldea de su nacimiento: con el conocimiento humano acumulado a través de las edades, las innovaciones científicas, la literatura, y la palabra de Dios mediante las escrituras sagradas. Poco pensamos que a la vez desconectó a nuestros antepasados de la tradición oral de cronistas que llevaban en la memoria los mitos y las historias de la comunidad desde hace decenas de generaciones. Incluso desconectó la gente del uso rutinario de su memoria y la voz dramática para poder contar un cuento, y la necesidad de reunir en grupos para disfrutar de una narrativa. Usualmente la lectura no es actividad comunitaria, sino solitaria. Como más personas podían tener y leer la biblia, poco a poco la imprenta desconectó la comunidad de la dependencia y tutela exclusiva del cura para compartir e interpretar las historias de la biblia.

¿Luz eléctrica? Fácil es ver las conexiones y los beneficios, pero ¿qué de las desconexiones, empezando con interrumpir los hábitos tradicionales de dormir y madrugar y la antigua conexión profunda de la humanidad con los astros en el cielo nocturno?

Además de las conexiones y desconexiones (impactos) de nuevas tecnologías, los miembros de la Cofeprit (los estudiantes) pueden analizar las siguientes preguntas:

  • Características físicas: ¿Cómo y de qué esta hecha la tecnología, y como se usa?
  • Amplificaciones/reducciones: ¿Cómo amplifica nuestras habilidades y como nos disminuye?
  • Antecedentes/próximos pasos: ¿Qué vino a reemplazar la nueva tecnología, y que implica?
  • Contextos sociales: ¿Cuáles expectativas o presiones sociales produjeron nuestro deseo de tenerlo?
  • Sesgos: ¿A quién favorece y quien queda excluido?
  • Beneficios: ¿Qué cualidades de esta tecnología impulsan su creación y adopción?

(Ohler, 2010, p.228)

Analizar la tecnología de esta manera es crear conciencia. Cuales peces que no ven el agua, nosotros a menudo no vemos nuestra tecnología, u olvidamos que existe hasta que de pronto deje de funcionar. Como observó McLuhan, una manera sencilla de analizar los efectos de una tecnología es imaginarse sin ella. Con ejercicios de ciudadanía tecnológica como estas, los educadores podemos guiar a los educandos a que adopten la tecnología con los ojos abiertos a sus posibles impactos. Así pueden observar, manipular y usar la tecnología conscientemente – no solo sentirse observados, manipulados y usados por ella.